domingo, 10 de junio de 2012

HORMIGAS


Esa miga de pan que, entre las cinco,
arrastran por instinto al hormiguero
ha de servir, en común, como alimento
si, a la postre, alcanzan su objetivo.

Mas si con atención examinamos,
colegiremos
que el rumbo de las cinco es arbitrario.
Tres – desde el punto de vista de ojo humano-
en dirección correcta a su destino
se afanan en llevarlo.

Y sin embargo, dos,
en opuesto sentido, van bregando.

De esta forma,
progresa el hormiguero, trabajando.
 

O tú o yo, o cualquiera, que observando
el proceder de este pequeño ser
diría,
que si fuera posible hacerles ver
el error –que a todas luces es-
dividir su energía, malgastando
la fuerza del grupo, ignorando
la dirección correcta, que ha de ser
el camino mas corto y solidario.


Acaso el ser humano es diferente ?
o no trata – de forma recurrente-
de arrimar el “ascua incandescente”
a la “sardina” que es su YO presente ?
 

No obstante
si lo pensamos fríamente
si todas –las hormigas- empeñasen
su esfuerzo, sin intrigas,
al dar con un obstáculo, insalvable
por más que lo intentasen
no podrían
concluir su misión, abandonando
el alimento que a todas convendría.


Tal parece que humano es el cerebro
que a las hormigas guía.



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